martes, 15 de agosto de 2017

Tocinillo de Cielo o Garrinets Celestials

Hacemos un almíbar

80 grs azucar
30 ml agua
Ramita romani
Despues lo ponemos en nevera

Hacemos la infusión de especies (opcional)

60 gr nata
2 clavos de olor
un poco de pimienta
1 twist de llimona
Lo ponemos a fuego, para dejarlo luego infusionar 20 min, y luego en nevera pues para montar la nata todo tiene que estar bien frio.

Preparamos la nata

Bol grande IKEA muy frio 
260 gr nata fria
Colamos la infusión de especies y se la añadimos
Montamos con varillas eléctricas y ponemos en una manga que guardamos en nevera

Tocinillos
4 yemas y el almíbar sin el romani

En una jarra (mejor que un bol) de cristal echamos los huevos y con una espátula de silicona revolvemos almíbar y yemas... no con varillas por que meterian aire.

Preparamos los moldes del flan untándolos con el dedo (guante de nitrilo) con miel para que salgan bien despues.  Se ponen en la vaporera, la olla para hervir al vapor, PERO SE PONE UN TRAPO ENTRE LA OLLA Y LA TAPA para que la condensacion no los moje... eso se hace tambien en el pan Bao...  se dejan 20 minutos al vapor.
Los desmoldamos en caliente con guantes de nitrilo pues si se enfrian no saldrán bien de su guarida.  

Se decoran con la nata que tenemos en la manga dentro de la nevera....

domingo, 30 de julio de 2017

Las salsas y mis preferencias



Os voy a abrir mi corazón gastronómico al explicar con qué me parece imprescindible acompañar cada salsa… 

  • El Pesto verde solo tiene que ser acompañado por una buena pasta fresca casera… unos fetuccine de harina Manitoba, huevo y aceite ove
  • La salsa Cumberland —para mi una de las mejores cosas que inventaron los ingleses—, solo puede tomarse con un buen asado de carne.
  • La bechamel no la concibo sin una buena lasaña. 
  • La salsa Holandesa no la puedo tomar sin un buen lenguado a la plancha.
  • El sofrito, si tuviera que elegir solo una cosa para acompañarlo sería un buen arroz de montaña.
  • La salsa tonatta no me la imagino sino es recubriendo un lomo bicolor de cerdo Duroc
  • La salsa Hoisin me encanta siempre que la acompañe de pollo rebozado con panko…
  • La salsa rosa, sea light o no, esta buenísima si la mojamos en langostinos.
  • La alsa roja picante me pone a cien la boca pero no la concibo sin unas buenas fajitas de pollo, lechuga y tomate
  • La salsa de yogur necesita ensaladas variadas, con rúcula, canónigos y radicchio…
  • La salsa Tzatziki es perfecta para hacer bailar a las aburridas coliflores y a los empanados brócolis…
  • Y por fin el refrito de ajos es imprescindible para que el rodaballo entre como la seda.

sábado, 15 de julio de 2017

Galletas, bizcochos, panes y sus proporciones


Aunque a la hora de preparar un plato salado, las cantidades de la mayoría de ingredientes van siempre un poco a ojo y no pasa nada (me refiero, por ejemplo, a cuando una receta lleva una cebolla y un pimiento que nunca van a pesar siempre lo mismo pero la receta siempre va a salir  independientemente  de si la cebolla pesa 30 g más o menos).
Pero si hablamos de recetas de repostería, debemos ser lo más precisos posible. Y es que si hay una parte de la cocina en la que la ciencia juega un papel importantísimo es precisamente la de elaborar dulces. Y por tratarse de algo que requiere de tanta precisión es fácil definir unas proporciones básicas en recetas de repostería.

Sobre esto, hay un estudio que habla de las proporciones básicas en recetas de repostería que realizó hace muchos años Ernest Lester Smith cuando era director de la multinacional farmacéutica Glaxo.





Proporciones básicas en recetas de repostería

El señor Smith decía (y todos sabemos que tenía razón) que las recetas de panadería y repostería normalmente llevan dos o más de los siguientes ingredientes: harina, grasa -aceite o mantequilla-, huevos, líquido (leche o agua) y azúcar u otros edulcorantes. En sus estudios se centró en los tres primeros y comprobó que la cantidad de estos ingredientes en una receta se podían representar en un único punto de un diagrama triangular como el que veis en la figura de arriba que es una simplificación.
Un diagrama triangular es un diagrama con tres ejes (uno en cada lado del triángulo) que nos permite representar 3 valores (en este caso el peso de grasa en el lado inferior, que aumenta hacia la izquierda; el peso de harina en el lado izquierdo, que aumenta hacia arriba y el peso de huevo en el lado derecho, que aumenta hacia abajo). Los valores se suelen expresar en porcentajes o en “tantos por 1”. 

Para que lo entendáis mejor, si nos fijamos en el triángulo azul que correspondería a una masa de galletas observamos que corresponde a los siguientes valores:
  • Harina, 0.59 (59%)
  • Grasa, 0.3 (30%)
  • Huevo, 0.11 (11%)
Es decir, si vemos una receta de galletas en la que la cantidad de grasa no es más o menos la mitad que la cantidad de harina, puede salir cualquier cosa, pero no galletas. No falla.
De la misma manera, para un bizcocho –o magdalenas y similares (que es el punto rojo en el centro del triángulo) las cantidades de estos tres ingredientes en peso deben ser similares y, si nos acercamos mucho al vértice superior, lo que nos saldrá es algo parecido a un pan (el cuadrado verde). Si nos fuésemos al vértice inferior derecho -casi todo huevo- tendríamos algo parecido a una tortilla y si nos acercamos al vértice inferior izquierdo -mucha grasa y un poco de huevo, por ejemplo- nos saldría una mayonesa.

Claro que en repostería no debemos olvidar el azúcar, que también tiene su proporción en las recetas y, en el caso de bizcochos sigue la misma regla que el resto de ingredientes, es decir más o menos la misma cantidad en peso de azúcar, de grasa, de harina y de huevos (el famoso bizcocho 4 cuartos). 
En el caso de galletas, masa brisa y similares, el azúcar debe ser más o menos la mitad de peso que la mantequilla.

¿Cómo llevar a la práctica las proporciones básicas en recetas de repostería?

Está claro que las recetas siempre tienen más ingredientes, pero siempre, si la receta está bien explicada, debe conservar en líneas generales las proporciones de las que acabamos de hablar. Me explico, en el caso del típico bizcocho de yogur, el yogur aporta grasa y proteína, luego habrá que compensarlo poniendo un poco menos de grasa y un poco menos de huevo ¿a que así lo entendéis mejor?
Por supuesto, como en todo en esta vida, la práctica ayuda mucho y a medida que uno hace más y más recetas, acaba cazando errores al vuelo, pero hacedme caso, como comienzo no perdáis de vista el triangulito de la imagen de más arriba porque os va a ser muy útil.

viernes, 30 de junio de 2017

Panettone clásico


 Un buen panettone no es algo que se pueda hacer en un momentito (ni en dos), así que añadid una buena dosis de paciencia a los ingredientes y tendréis recorrido la mitad de camino. Para empezar, es básicamente imprescindible que reservéis un día entero.

 A modo orientativo, para estas cantidades y con una temperatura ambiente de unos 20ºC, he calculado el tiempo (veréis que la mayor parte son esperas) de la siguiente manera:

LA VÍSPERA
Preparación del prefermento (5 min.) + levado (toda la noche en el frigorífico)

TIMING DEL DÍA EN CUESTIÓN (DÍA LIBRE DE PLANES)

Aclimatación del prefermento a temperatura ambiente (1- 2 h)
Preparación de la 1ª masa (15 min.) + levado hasta duplicar tamaño (2 h)
Preparación de la 2ª masa (20 min.) + levado hasta triplicar o cuadruplicar tamaño (3 - 4. h)
Horneado (40-45 min.)
Reposo (1-2 hrs)

INGREDIENTES 
(para 1 Panettone mediano; 750 grs aprox)

Todos los ingredientes han de estar a temperatura ambiente, salvo que se indique lo contrario.

Para el prefermento:
40gr de harina de fuerza
40ml de leche entera, templada
5gr de levadura fresca de panadero

Para el 1er amasado
40gr de yema de huevo (unas 2 yemas grandes o tres peques)
90gr agua, templada
200gr de harina de fuerza
50gr de azúcar blanco

El prefermento anterior
50gr de mantequilla sin sal

Para el 2º amasado:
40gr de leche entera, templada
20gr de azúcar blanco
3,5gr de sal
40gr de yema de huevo (unas 2 yemas grandes)
5gr (1 cucharadita) de miel suave
10ml (2 cucharaditas) de ron añejo
. cucharadita de extracto puro de vainilla
90 - 115gr de harina de fuerza

La masa anterior
50gr de mantequilla 
120gr de pasas sultanas
80gr de cáscara de naranja confitada

Para terminar:
Mantequilla
Azúcar glas (opcional)

PROCEDIMIENTOS

PREPARACIÓN DEL PREFERMENTO

1. En un cuenco mediano, desleímos la levadura en la leche templada (unos 40ºC máx.).

2. Seguidamente, añadimos la harina y mezclamos con suavidad con una espátula de silicona hasta conseguir una mezcla homogénea y densa.

3. A continuación, cubrimos con film transparente y dejamos levar toda la noche (unas 8 hrs.) en el frigorífico.

4. A la mañana siguiente nuestro prefermento habrá crecido y esponjado sensiblemente (podréis adivinar una serie de burbujas en su interior). Retiramos del frigorífico y dejamos que se aclimate a temperatura ambiente durante 1-2 hrs.

ELABORACIÓN DE LA 1ª MASA

1. En un pequeño cuenco batimos ligeramente las yemas junto con el agua templada.

2. En el cuenco de nuestra amasadora eléctrica, equipada con el accesorio de gancho (o en un cuenco grande y la ayuda de una espátula o cuchara de madera si vamos a amasar a mano*) colocamos la harina, el azúcar y la mezcla anterior de yemas y agua y mezclamos con suavidad hasta que quede todo bien integrado, obteniendo así una masa más o menos uniforme, aunque aún algo tosca.

3. Seguidamente, añadimos el prefermento y amasamos con suavidad, velocidad 1,  hasta conseguir una masa bien cohesionada y más homogénea, durante unos 5-6 minutos si usamos amasadora elecrica. En caso de amasar a mano*, este paso es algo más largo y  lo haríamos ya sobre la superficie de trabajo limpia. (Hemos de evitar añadir más harina pese a que la masa nos resulte algo pegajosa inicialmente; os aseguro que irá adquiriendo una textura más suave conforme avancemos con el amasado. Si acaso, podemos engrasarnos las manos con unas gotas de aceite de girasol).

4. Finalmente, empezamos a agregar la mantequilla en varias tandas sin dejar de amasar, hasta incorporarla por completo; no añadiremos la siguiente tanda hasta que la anterior no se haya integrado por completo. Una vez incorporada toda la mantequilla, seguimos amasando con algo más de energía, velocidad 2. durante unos 5-6 minutos más (algo más si amasamos a mano) hasta obtener una masa lisa, suave y elástica que se despegue sin dificultad del cuenco (o de la superficie de trabajo). A pesar de resultar algo engorroso al principio, os recuerdo que es muy importante no añadir más harina; a lo sumo podemos volver a engrasarnos las manos ligeramente con unas gotas de aceite de girasol.

5. Una vez lista, damos forma de bola a la masa con las manos y la colocamos en un cuenco amplio, previamente engrasado con una fina película de mantequilla, aceite de girasol o spray desmoldante, cubrimos bien con film transparente y dejamos levar en sitio cálido y alejado de las corrientes de aire el tiempo necesario hasta que más o menos duplique su volumen.

ELABORACIÓN DE LA 2ª MASA

1. Engrasamos el interior de un molde para panettone de 16 cm Ø con una fina capa de mantequilla o spray desmoldante, recubrimos los laterales con papel vegetal de hornear (mejor si sobresale un poco por encima del borde del molde) y volvemos a engrasar sobre el papel. El forrar con papel el interior del molde es importante en esta receta pues, pese a que éste es antiadherente y funciona a la perfección con cualquier tipo de masa, en este caso, el azúcar con el que está recubierta la fruta confitada que incluye el panettone se carameliza durante el horneado y los trocitos que quedan expuestos en el exterior de la masa se pegarían al molde, lo que dificultaría un buen desmoldado.

2. A continuación, colocamos la leche templada, el azúcar, la sal, las yemas de huevo, la miel, el ron y el extracto de vanilla en el cuenco de nuestra amasadora eléctrica, equipada con el accesorio de gancho de amasar (o en un cuenco grande, si estamos amasando nuestro panettone a mano) y combinamos bien con unas varillas de mano hasta obtener una mezcla uniforme.

3. Seguidamente, y sin dejar de mezclar, vamos agregando los primeros 90gr de la harina (reservamos los 25gr restantes) hasta que quede totalmente incorporada; obtendremos una masa inicial densa y pegajosa.

4. Añadimos entonces la primera masa, previamente desgasificada (para lo que la presionaremos suavemente con el puño cerrado dentro del cuenco un par de veces o tres), y empezamos a amasar con suavidad (si estamos amasando a mano, tras unos cuantos movimientos dentro del cuenco para ligar ambas mezclas, pasaríamos a trabajar ahora sobre una superficie de trabajo) hasta conseguir una nueva masa de aspecto uniforme y bien cohesionada. Si viéramos que después de unos minutos quedara aún excesivamente pegajosa o fluida, iríamos añadiendo, cucharadita a cucharadita y sin dejar de amasar, un poco más de los 25gr de la harina reservada (es posible que necesitemos añadirla toda) hasta que empiece a despegarse del cuenco (o superficie de trabajo) sin demasiada dificultad.

5. De nuevo, agregamos la mantequilla en varias tandas, integrándola por completo entre tanda y tanda, hasta incorporarla por completo. Una vez hayamos añadido toda la mantequilla, seguimos amasando hasta conseguir una masa perfectamente homogénea, lisa y elástica. Este paso resultará algo más largo que con otro tipo de masas debido a la gran cantidad de materia grasa que hemos incorporado (especialmente si estamos amasando a mano*). Sabremos que nuestra masa ya está bien amasada cuando, además de adquirir una textura muy suave y elástica y despegarse fácilmente del cuenco (o superficie de trabajo), el gluten se haya desarrollado correctamente. Para comprobarlo, cogeremos una pizca de masa entre los dedos pulgar e índice de ambas manos, estiramos con suavidad y vemos si se forma una membrana traslúcida y lisa.

6. Finalmente, si hemos utilizado la amasadora eléctrica, traspasamos ahora la masa una superficie de trabajo perfectamente limpia y amasamos a mano durante 1 minuto más o menos. La estiramos entonces con las mismas manos, formando un cuadrado o rectángulo irregular y esparcimos las pasas y la naranja confitada, cortada en pequeños trocitos, por toda la superficie. Enrollamos la masa entonces, encerrando así la fruta en su interior, y plegamos sobre sí misma tantas veces como sea necesario hasta asegurarnos de que la fruta ha quedado repartida de manera uniforme por toda la masa. (Si se desprendieran algunas pasas o trocitos de naranja en este proceso, la iremos integrando de nuevo dentro de la masa.)

7. A continuación, boleamos la masa para crear una buena tensión en la superficie y la colocamos en el molde para panettone (no ha de sobrepasar ⅓ de la capacidad del molde), cubrimos sin ajustar con film transparente y dejamos levar en un lugar cálido y alejado de las corrientes de aire hasta que la parte superior de la masa asome por el borde del molde. Esta parte del proceso llevará varias horas (siempre dependerá del clima, temperatura ambiente y el tamaño de nuestro panettone), pero irá creciendo, así que no perdáis la fe y armaos de paciencia*.

8. Una vez levado nuestro panettone, precalentamos entonces el horno  a 180ºC con calor arriba y abajo y colocamos la bandeja del horno en el tercio inferior del horno.

9. A continuación, con ayuda de una cuchilla para pan o un cuchillo muy bien afilado hacemos una pequeña incisión en forma de cruz en el centro de la superficie de la masa y dejamos caer una pequeña nuez de mantequilla en la intersección.

10. Horneamos nuestro panettone durante unos 40-45 minutos hasta que, al introducir una brocheta de madera en el centro hasta el fondo ésta salga limpia de masa o migas. Si viéramos que se dorara en exceso, podemos cubrirlo con papel de aluminio sin ajustar durante los últimos 10 minutos.

11. Retiramos del horno y dejamos enfriar dentro del molde sobre una rejilla enfriadora durante 30-40 minutos hasta que podamos manejarlo cómodamente con las manos sin quemarnos.

11a. Pasado este tiempo desmoldamos con cuidado, retiramos el papel de hornear y colocamos nuestro panettone tumbado sobre la rejilla que habremos recubierto ahora con un par de paños de cocina limpios y plegados (en cuatro partes es suficiente). Iremos girándolo cada pocos minutos para que no se deforme hasta que esté prácticamente frío, retiramos entonces los paños y lo dejamos enfriar por completo en posición vertical sobre la rejilla.

11 a bis.  También se puede pinchar el panettone, por la mitad de su altura, con dos varillas de brocheta suficientemente largas y colgarlo boca a bajo, apoyando adecuadamente las brochetas,  para que se enfríe y no deforme… 

12. A la hora de servir, podemos espolvorearlo con un poco de azúcar glas. Se conserva tierno 2-3 días a temperatura ambiente bien envuelto en film transparente o dentro de una bolsa de plástico cerrada, aunque nada como un panettone recién hecho.

NOTAS

*Si durante el levado de la 2ª masa vieras que se ha hecho demasiado tarde (especialmente en caso de hacer panettones —o panettoni— de mayor tamaño), puedes introducir el molde con la masa en el frigorífico durante toda la noche. A la mañana siguiente, retíralo de la nevera y déjalo que siga con el proceso de levado a temperatura ambiente; llevará algo más de tiempo, pero al final volverá en sí y seguirá creciendo con normalidad.

El panettone se congela sin problema hasta 2 meses, bien envuelto en film transparente y papel de aluminio.
Y puestos a meternos en harina, ¿por qué no duplicar las cantidades y hacer un extra para regalar?

jueves, 15 de junio de 2017

Tarta de arandanos USA



Ingredientes:

  • 1 cup de harina de trigo reposteria (140 gr)
  • 1 tsp de levadura Royal 
  • ½ tsp de sal
  • 1 cup de mantequilla (230 grs)
  • ½ cup de azucar (100 grs)
  • 1 pizca de nuez moscada (opcional)
  • 1 tsp de extracto de vainilla
  • 2 huevos
  • 2 cups de arándanos (descongelados si no son frescos) 
  • 1 tsp de zumo de limón
  • azúcar glacé para adornar

Procedimiento

  1. Precalentamos el horno a 180°C 
  2. Untamos un molde desmontable con mantequilla y harina. 
  3. En un bol combinamos la harina con la levadura en polvo, nuez moscada, y sal.
  4. Batimos con varillas eléctricas la mantequilla con el azúcar y la vainilla a velocidad alta por 2-3 minutos.
  5. Incorporamos los huevos uno a uno hasta que todo esté bien combinado.
  6. Bajamos a velocidad más lenta e incorporamos la mezcla de harina.
  7. Vertemos la masa en el molde.
  8. En un bol aparte, mezclamos los arándanos con una cucharadita de harina y el zumo de limón.
  9. Distribuimos los arándanos encima de la masa.
  10. Horneamos  más o menos 1 hora, hasta que un palillo insertado por medio salga limpio.
  11. Dejamos que la tarta descanse 10 minutos antes de sacarla del molde.

martes, 30 de mayo de 2017

Tarta de arandanos EU



Ingredientes

para la masa:
3 cups de harina reposteria (400 grs)
¾  cup de azúcar (75 grs)
¾  cup de mantequilla (180 grs)
1 tbsp levadura Royal Baking Powder
½ tsp de sal
1 huevo
3-4 tbsp de leche
1 sobre de azúcar glas vainillado (opcional)

para el relleno:
3 cups de arandanos (500 grs aprox)
2 tbsp de azucar
1 tbsp de Maizena


Procedimiento


  1. Tamizamos la harina con la levadura, el sobre de azúcar glas vainillado y la sal sobre un bol.
  2. Rallamos la mantequilla previamente puesta en congelador durante una hora para que tenga la consistencia que permita rallarla con el rallador grueso, ese de pirámide truncada de toda la vida...
  3. Mezclamos a mano haciendo migas, como si hiciéramos un masa quebrada arenosa.
  4. Añadimos el huevo y la leche, amasamos a mano y hacemos una bola que trabajamos mínimamente...
  5. Dividimos la bola en dos partes, una un poco mayor que la otra, un 60-40% mas o menos.  Las filmamos y ponemos al congelador una hora aprox... para que quede dura.
  6. Rallamos la bola mas gorda sobre un molde (mejor cuadrado o rectangular) ideal uno de 25x25 aprox o uno redondo de 28 cm diametro, de manera que la masa rallada ocupe toda la base del molde.
  7. Mezclamos en un bol los arándanos, el azúcar y la maizena, echamos sobre el fondo de masa rallada.
  8. Rallamos la bola restante de masa sobre los arándanos.  
  9. Horneamos a 180º, ventilador, 45-50 min.  Espolvorear con azúcar glass al servir.





lunes, 15 de mayo de 2017

Créme fraîche


La crème fraîche es un tipo de nata fermentada procedente de la región francesa de Normandía. En ella se emplean cultivos bacterianos para producir acido láctico a partir de lactosa, que le aportan un sabor ligeramente amargo característico y aumentan su viscosidad. Su sabor varía según el tipo de bacterias empleadas para la fermentación de la crema, pero también del tiempo que se deje fermentar e incluso del nivel inicial de grasa que contenga la nata.
Originariamente era un producto que se producía simplemente dejando la nata reposar con el calor del mediodía, era entonces cuando las bacterias naturales comenzaban a multiplicarse, acidificando y espesando la crema.

Como es lógico la crème fraîche elaborada a nivel industrial se hace a partir de nata pasteurizada por razones de seguridad alimentaria, a esta se les inocula una o varias cepas de bacterias seguras que serán las que produzcan la fermentación para obtenerla.

Tiene un porcentaje de grasa similar al queso fresco, de un 30 a un 40 %, es de color blanco, textura cremosa, untuosa y algo ácida pero menos que otro tipo de cremas fermentadas (como la nata agria tan usada en cocina nórdica, baltica, alemana y rusa). Podemos encontrarla en dos versiones, una más espesa denominada en Francia èpaise y otra más ligera llamada fleurette.

La crème fraîche tiene un ligero sabor a nueces y a mantequilla que le hace que combine a la perfección con platos tanto dulces como salados.

En repostería se emplea principalmente sobre fruta fresca, tortitas, galletas, helados y para acompañar tartas y pasteles.

En cocina salada la podemos emplear para dar un acabado cremoso y ligeramente ácido a las sopas, o para darle cuerpo a salsas y cremas, pues tiene la propiedad de que no se corta con el calentamiento. A mi me gusta especialmente como salsa de los mejillones de Bouchot... ver entrada

¿Cómo prepararla?

La crème fraîche podemos encontrarla en grandes superficies de alimentación en la zona de refrigerados junto a los bricks de nata y mantequillas, pero es también muy fácil de elaborar en casa por nosotros mismos pues tan solo necesitamos dos ingredientes y un poquito de paciencia. 
Para preparar nuestra crème fraîche casera vamos a necesitar 250 ml de nata líquida con un 35% de materia grasa, y dos cucharadas de mantequilla a temperatura ambiente o de suero de leche también llamado buttermilk.
Echaremos la nata en un bol de cristal y le añadiremos las dos cucharadas de mantequilla. Removemos bien hasta que veamos que la mantequilla se ha disuelto en la nata. Pasamos esta mezcla a un recipiente que sea preferiblemente de cristal que tenga tapa, pero nunca de aluminio u otro metal reactivo.
Tapamos el bote con un pedazo de papel de cocina fuerte y lo atamos (cordel o goma) para que no se destape. Dejamos reposar el bote en un lugar templado de 12 a 24 horas con una temperatura aproximada de entre 20 a 25 grados. Una vez que la veamos espesa y cremosa la refrigeramos ya cerrada con una tapa hermética. Esta crème fraîche casera durará una vez preparada y refrigerada aproximadamente entre una semana a diez días...