sábado, 30 de noviembre de 2019

Endivias braseadas a la naranja

La endivia es una hortaliza de invierno que en nuestro pais se come relativamente poco... sin embargo a mi me encanta.  Esta es una de las muchas formas de cocinarla. La descubrí en Meribel cocinando con Rachi.

Este plato también se puede preparar con achicoria roja, el típico y conocidisimo, en Italia, radicchio di Treviso.  Lamentablemente en nuestro país no es fácil de encontrar... y la gente no está acostumbrada al paladar ligeramente amargo que tienen tanto la endivia como la achicoria roja...

Ingredientes

unas chalotas (2-3) o una cebolla pequeña
2 dientes de ajo
6 Endivias
2 tbsp de mantequilla
1 zumo de naranja o dos mandarinas
unos 200 ml de caldo de pollo o de verduras

Procedimiento

En cazuela o sarten grande, pochamos las chalotas o la cebolla cortadas en juliana fina, con el ajo laminado, todo ello en la mantequilla, cuando se doren los ajos añadimos las endivias, por mitades y con la cara convexa arriba, para que se vayan dorando entre los ajos y las chalotas.  Cuando las veamos algo doraditas añadimos el caldo (no las ha de cubrir) y dejamos que vaya hirviendo unos 15-20 minutos.  Al final añadimos el zumo de una naranja o mandarina por encima.  Se puede tomar como plato o como acompañamiento de un buen magret que es como lo descubrimos...


domingo, 10 de noviembre de 2019

Una cena para el recuerdo

El sabado 9 de noviembre celebramos el cumple de Raquel en Le Plantin.



Fue una cena magnífica que quiero dejar escrita para el recuerdo.  

Rachi hizo una salsa de ceps buenisima que comimos con una especie de rigatonis gigantes que tenia guardados para una ocasión especial.

De segundo hicimos al horno unos magrets enfrentados y cubiertos por la grasa, atados como si fuera un tournedos.  Es una buena idea que nunca había visto.  Salió perfecto al punto con 10 minutos de horno y un sellado-dorado previamente en la sartén...   

De postre hicimos una tarta Praline. Es un postre tipico de Lyon, con almendras como garrapiñadas de color rosa que se pulverizan en TMX y se mezclan con creme fraiche y mantequilla, sobre una base de pasta brisa... tuvimos un poco de lio pues puse al horno la base de pasta brisa, pero me distraje y no le puse papel entre la pasta y las alubias, asi que tuvimos que sacarlas de la pasta que estaban casi incrustadas... pero se pudo salvar.... al final quedo muy rico aunque para la próxima vez podremos un poco más de mantequilla para que aumente la consistencia... algo muy original.  

Los niños comieron como leones, bueno la Lea un poco menos... pero de la tarta no quedaron ni las migas...  nos bebimos entre los tres una botella magnum de Corbieres!!!

Para acabar los niños amenizaron la velada con una performance de Lea y Tom haciendo el payasete, luego bailaron con Rachi "Le Lion est mort ce soir..."   amén de cantarle un cumpleaños feliz en cuatro idiomas!!!  





miércoles, 30 de octubre de 2019

Cordero al horno: tiempos y sistemas de asado

La paletilla o la pierna de cordero lechal es un clásico de la comida festiva.  Podemos encontrar miles de formas de prepararlas.  Yo he probado diferentes variaciones, sobre todo en cuanto a la temperatura a la que hay que asar el cordero para que quede bien.  Por eso voy a haceros una breve elucubración de mis investigaciones al respecto. 

En mi opinión hay tres sistemas para asar una paletilla o una pierna.

  1.  el sistema de baja temperatura 
  2. la cocción en horno 
  3. el asado tradicional en horno 
Los dos primeros, si queremos una paletilla dorada con costra crujiente, requieren una segunda aunque breve cocción a horno fuerte. 

El sistema de baja temperatura se basa en una prolongada cocción envasando al vacío la carne con sus aderezos, sumergida en agua, a una  temperatura de 80º durante 12-18 horas.  Una vez tenemos la pieza cocida, la podemos guardar o incluso congelar.  Pero para presentarla a mesa precisamos de una segunda cocción en horno a 230º para que el cordero nos salga dorado y crujiente su exterior.

La cocción en horno es el sistema de baja temperatura, pero abreviado, preparamos el cordero pero los ponemos al horno a 140º durante 2 y media a 3 horas (para dos piezas de kilo y algo).  En este caso necesitaremos una segunda cocción fuerte, horno a 230º, que la daremos en los últimos 40 minutos, dando vuelta a los 20 minutos para que dore por ambos lados.  Este sistema tiene la ventaja de que la última cocción fuerte no necesariamente se ha de dar en el momento, sino que podemos preparar el cordero el día antes, dejarlo en el horno apagado y frío, y al día siguiente, después de precalentar el horno a 230º darles el acabado final, el cordero estará más "confitado" y la verdad es que resulta un sistema práctico...  (esta técnica la he usado para aprovechar la tarde del sábado... así el domingo solo es un plisplas y puedo salir en bici hasta una hora antes de sentarme a la mesa...  😜)

Por último tenemos el asado tradicional al horno, la temperatura en este caso es, durante la mayor parte del tiempo, a 180-200º y la última media hora doramos las piezas subiendo 15 minutos por lado a 230º.  En el asado al horno, la cocción se acelera por lo cual el tiempo es menor, con hora y media o dos horas para una o dos paletillas es suficiente.  

Dependiendo del sistema elegido, el aderezo, o sea las verduras:  cebolla, zanahoria, pimiento, patatas deberemos entrarlas al horno en diferentes momentos... pero eso forma parte de la receta.  Hasta aquí la explicación de los diferentes modos de asar el cordero al horno.  

Pero ¿porque salimos del tradicional asado en horno si toda la vida se ha hecho así...? 

Pues esa es la cuestión... y la respuesta es que lo que se busca con las otras dos alternativas es que la paletilla o la pierna queden más tiernas, jugosas, melosas y menos resecas.  

Que la pieza sea de buena calidad y resulte tierna es una cuestión de confianza en el carnicero...y en el origen o edad del bicho... pero no siempre tendremos la seguridad de que lo que nos ofrecen será tierno, jugoso y meloso, y aquí es donde entra la opción de variar la forma de cocinarlo para asegurarnos un plato de éxito.




martes, 15 de octubre de 2019

Tatin de peras

Para la masa: una pasta sablé

Preparación

Vamos echando en una bol por este orden:
20 grs. Azucar glass tamizado
25 grs. Mantequilla pomada
1 yema de huevo
10 ml de agua
150 grs de harina reposteria tamizada
La trabajamos con guantes lo sufiente para que se pueda formar una una bola y la extendemos entre dos papeles de horno hasta hacerla una redonda (de unos 4 mm) de un tamaño algo más grande (1-2 cm más) que el molde.  La ponemos al congelador.

Relleno y acabado

Ingredientes

1 kg de peras
50 grs de azúcar
1 tbsp de mantequilla
2 tbsp de zumo limón 
ralladura de jengibre
vino rancio o manzanilla, ginebra o grappa..

Preparación
  1. Cortamos las peras a octavos
  2. Caramelizamos el azúcar con 10ml (o unas gotitas) de agua en una sarten, cuando esta caramelizando echamos las peras con un toque de mantequilla y les damos unas vueltas, echamos un chorrito de vino rancio y otro de ginebra o grappa. Esperamos que evapore el alcohol y echamos un rallado de jengibre y el limón
  3. Emplatamos las peras en el molde bien apretadas. (Yo echo algo de azúcar glass en la base del molde para que quede todavía más caramelizado)


Tapamos el molde con la pasta sable del congelador.

Horno a 180º,  15 minutos

Cantidades para desmoldable de 22-24 cm

lunes, 30 de septiembre de 2019

Pato con peras, versión actualizada del clásico















El tradicional es un pato con peras guisado en cazuela.  La propuesta actualizada es hacer de forma que se conserve el sabor del pato y de las peras, pero preparado de forma diferente.   

Para ello necesitamos cocer el pato a baja temperatura.  Con dos cocciones diferentes ya que los muslos necesitan una cocción más prolongada y el magret ha de quedar rosado. Empezamos despiezando el pato.  Separamos los magrets de la carcasa y los pulimos al maximo de la grasa que lo rodea, pero no sacamos la piel.  De los muslos deshuesamos el femur o sea el hueso del contramuslo.  Toda la grasa que podamos limpiar del resto del pato la hemos ido reservando para usarla despues.  Alas, carcasa, huesos contramuslo, columna, cuello y visceras los reservaremos para hacer un fondo de pato.  La grasa la podremos a fundir con manteca de cerdo para obtener el aceite en el cual sumergiremos los muslos para hacer un confit a baja temperatura.  Al aceite en el que sumergiremos los muslos añadiremos unos dientes de ajo.  La baja temperatura la podemos hacer con un horno o con un “rocook” o similar.  En este ultimo caso envasamos al vacio los muslos con el aceite y los dientes de ajo, y sumergimos en agua a 80º durante 8-10h (dependerá del tamaño de pato, 8h para un pato de 2kg…).  Si lo hacemos al horno usaremos un recipiente en el que podamos mantener los muslos sumergidos.  Al acabar tendremos los dos “confits” o sea los muslos tiernos y jugosos.  
Para los magrets actuaremos de forma difetente.  Si podemos envasar al vacio los dejaremos sumergidos en agua a 65º durante 35’.  Enfriaremos rapidamente sumergiendolo en agua con hielo, y reservaremos.   Si no podemos envasar al vacio los envolvemos en papel film puestos sobre una bandeja de cristal en la que quepan los dos magrets juntos y apretaditos, no muy holgados, encima del film transparente (que generosamente ha envuelto toda la bandeja con los magrets), pondremos dos o tres vueltas de papel de aluminio.  Este “envoltorio” lo ponemos al horno previamente calentado a 65º durante 35’… obtendremos practicamente el mismo efecto.  El film transparente aguanta hasta 80-90º sin problemas…  
He olvidado decir que tanto los muslos como los magrets se han de salar antes de su procesado.  Se puede hacer sumergiendolos en una salmuera del 10% (10gr sal/litro) bien fria durante media hora o bien salandolos normal y dejandolos reposar diez minutos antes de envasarlos.

Para hacer el fondo o caldo concentrado de pato cogemos todos los restos del pato (menos visceras) y los ponemos al horno a 180º para que se tuesten un poco sin llegar a quemarse… tambien se pueden dorar en cazuela a mano friendolos y revolviendo para que se tuesten los restos, pero es más rapido y requiere menos “estar por ello” hacerlo en el horno, la cuestion es desencadenar una reaccion de maillard que de gusto al conjunto, o sea darle ese punto de marron que tiene antes de que se nos queme.    Es importante desglasar bien con vino blanco la fuente de horno (o la cazuela) donde hemos rostido los restos del pato y aprovechar esta “sustancia”.  A continuacion en una olla echamos el contenido de la fuente de horno (o de la cazuela) y la bresa que hemos preparado.  
La bresa es el conjunto de verduras que usaremos para hacer el caldo.  Para un pato de 2 kg:  media cebolla grande o una mediana, un puerro, una zanahoria y una cabeza de ajos cortada a la mitad horizontal.  El corte de la bresa no hace falta que sea brunoise, normalmente se hace mirepoix, o sea cortes a dados medianos.   
Deciamos que echamos la bresa a la olla con los restos del pato y la dejamos a fuego lento, añadiendo aceite si hace falta, para que poche. Cuando tenemos la bresa pochada (o sea la cebolla que ya es traslucida),  echamos las visceras reservadas (higado, corazon, pedrés) y al menos 2 litros de agua o hasta que cubra los restos de pato, no hace falta que sea mucho pues tendra que reducirse hasta la cuarta parte…  dejamos que evapore hirviendo a fuego medio-bajo durante una hora.  Despues colamos con colador basto y despues con colador fino si es necesario.   Volvemos a poner al fuego el caldo colado y dejamos reducir hasta la tercera parte.  Recordad que hasta ahora no hemos salado en ningun momento. 

Las peras son la otra parte del plato que hemos de preparar.  Para un pato de 2 kg unas 4-5 peras conference.  Las pelamos y cortamos a dados de 1 x 1 cm. aprox.  Una vez cortadas las caramelizamos.  En una sarten echamos azucar panela o moscovado (con dos o tres tbsp basta) y un poco de agua, dejamos que funda sin quemarse, echamos las peras y un poco de mantequilla y las rehogamos. Cuando estan discretamente rehogadas, pero no cocidas, echamos medio cucharon del caldo de pato que estamos concentrando (si vemos que hace falta podemos añadir más, pero es mejor empezar quedandose corto) y dejamos que las peras se cuezan bien en el caldo que se irá evaporando. Las peras no han de deshacerse asi que la coccion no se ha de prolongar demasiado.  Si hemos echado demasiado caldo tendremos que corregir y sacar algo, pues el objetivo es hacer una lamina de gelatina de peras guisadas con fondo de pato.
Para ello remojamos 4 hojas de gelatina, una por pera, y una vez hidratadas y escurridas levemente las incorporamos a la sarten con las peras, unos meneos para que se reparta la gelatina y echamos las peras en una bandeja adecuada, forrada con papel film transparente para que sea mas facil desmoldar despues.  Ponemos la fuente o molde en frio por unas 3h o una media hora en congelador.  Ha de quedar de consistencia firme para poder desmoldar una lamina de peras en gelatina de pato del grosor de un dedo.  Esta lamina la partiremos en 4 tiras, seran las tiras sobre las que serviremos cada una de las 4 piezas de carne del pato, dos magrets y dos muslos.  

Una vez reducido el caldo queda el proceso de convertir el caldo en una salsa a base de emulsionarlo con mantequilla hasta obtener una salsa que permita napar las piezas de pato.

Antes de emplatar.  
Los confits los pondremos al horno con grill, precalentado a 180º durante 5-7 minutos, la piel ha de dorarse levemente.  
A los magrets que tenemos envasados al vacio los pondremos 5 minutos a baño de agua a 65º y sino tenemos vacio los calentaremos igual pero metidos en una bolsa de congelados… procurando que no entre agua.

Una vez reanimados los magrets, los sacamos de la bolsa, les hacemos unos cortes en la piel y los ponemos a la plancha hasta que la piel se dore. 

Los servimos sobre la lamina de pera, con la salsa de pato por encima y acompañados de pure de boniato.  

domingo, 15 de septiembre de 2019

Crema de calabaza


La calabaza es una hortaliza poco usada en nuestra cocina, tiene menos almidón que la patata. Para mejorar la consistencia y dar cremosidad mezclamos con patata. Y para dar un poco más de gusto y añadir fibra a la crema añadimos puerro y cebolla. 


Ingredientes
para 4 raciones

600 grs. de calabaza
400 grs. de patata   (2 patatas medianas)
120 grs. de cebolla  (1 cebolla mediana)
150 grs. de puerro   (1 puerro)
 2 tbsp de aceite
sal y pimienta al gusto

Preparación

Sistema tradicional
Se hierve la calabaza y la patata troceadas, unos 25 minutos.  Mientras tanto sofreímos la cebolla y el puerro también troceados, en la cantidad indicada de aceite y a fuego lento durante 15 minutos.   Escurrimos la patata y la calabaza (reservando el agua) que pasamos por el minipimer o batidora junto con la cebolla, el puerro y unos 200 ml del agua reservada. Alargamos con mas agua o caldo según veamos la consistencia. 


Thermomix
Calentamos el aceite 3 minutos a temperatura Varoma, velocidad 1, echamos seguidamente la cebolla y el puerro troceados a un centímetro.  Dejamos 10 minutos a temperatura Varoma y velocidad 2.  Al acabar echamos patata y calabaza troceadas con 200 ml. de agua o caldo.  Programamos temperatura Varoma, velocidad 2 y 20 minutos.  Al acabar trituramos progresivamente de velocidad 5 a 10 durante un par de minutos.  Alargamos con agua o caldo según veamos la consistencia. 


viernes, 30 de agosto de 2019

Pudding de manzana Paleo

Ingredientes


- 3 manzanas acidas verdes
- 250 grs de harina de almendra
- 125 grs de almendra laminada
- 80  gr de azúcar panela
- 8 huevos
- 2 tsp de canela

Procedimiento

  1. Batir los huevos con el azúcar
  2. Añadir la manzana rallada y la harina de almendras con las almendras laminadas. Integrarlo todo con espátula. 
  3. Poner en molde de puding y hornear a 180º durante 45'